La fiesta pagana más estrechamente asociada con la nueva Navidad era el Saturnal romano, del 17 al 23 de diciembre, en honor de Saturno, dios de la agricultura, que se celebraba durante siete días de bulliciosas diversiones y banquetes. Al mismo tiempo, se celebraba en el norte de Europa una fiesta de invierno similar, conocida como Yule, en la que se quemaban grandes troncos adornados con ramas y cintas en honor de los dioses para conseguir que el sol brillara con más fuerza.Saturnales, fiestas de la antigua Roma que se celebraban del 17 al 23 de diciembre. Tenían lugar en el período más oscuro del año a la luz de velas y antorchas, con banquetes y bebidas, e intercambio de regalos. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el Templo de Saturno, al pie de la colina del Capitolio, la zona más sagrada de Roma, seguido de un banquete público al que estaba invitado todo el mundo. Los romanos asociaban a Saturno con el dios prehelénico Cronos, que estuvo en activo durante la edad de oro de la tierra. Durante las saturnales, los esclavos eran frecuentemente liberados de sus obligaciones y sus papeles cambiados con los de sus dueños. Gradualmente estas costumbres pasaron al Día de Año Nuevo, siendo asimiladas por la fiesta cristiana de Navidad.
Capitolio o Monte Capitolino, una de las Siete Colinas de Roma. Originalmente tenía dos cimas, y en la antigüedad el Arx o Ciudadela ocupaba la cima septentrional y el gran templo de Júpiter (construido en el año 508 a.C.) la meridional. En la depresión central de la colina capitolina se encuentra la Piazza del Campidoglio, una plaza cuyas construcciones fueron diseñadas por Miguel Ángel Buonarroti y que actualmente forman el conjunto de edificios municipales de la Roma moderna.

